Desde que me inicié en el maravilloso mundo del apt-get gracias a la efímera distribución Corel Linux, siempre he sido fiel a Debian. Al igual que Ricardo Galli, yo también soy uno de los eternos agradecidos que opinan que Debian no tiene precio.
Sin embargo, he de reconocer que, quizás en aras a una estabilidad a prueba de bombas, peca a veces de excesivo conservadurismo. De hecho, hace ya mucho tiempo que trabajo directamente con la versión testing (ahora conocida como lenny).
El viernes pasado, la placa base del ordenador del trabajo murió. Aprovechando la coyuntura, decidí cambiar toda la cpu, incluyendo caja, alimentación, micro, buses, memorias, disco duro… Pasé del mundo IDE al SATA sin red, intentando traspasar toda la información del disco duro antiguo al nuevo. Para ello quemé una imagen iso del CD de instalación de Debian testing (la cpu la compré ya sin floppy), arranqué con ella en el nuevo ordenador y pasé a la consola auxiliar para realizar el traspaso de información (varios cp -Rpdu y listo, pensé). Bueno, pues aquí surgió el problema, pues aunque Debian reconoció de inmediato el nuevo disco S-ATA y lo pude particionar y formatear a mi gusto, no localizó el viejo IDE que tenía pinchado al único bus disponible para ello en la placa base (ni tampoco el DVD-RW que en ese mismo bus se encontraba, ¡a pesar de haber arrancado con él!).
Antes de ponerme a indagar, opté por la solución más drástica. Me bajé una iso del live-cd de la última versión beta de Ubuntu (la 7.04, o Feisty Fawn, como la llaman, y que se libera mañana mismo), la quemé, arranqué con ella y, voilà , allí estaba todo bien colocadito en su sitio, así que procedí a hacer el traspaso de poderes desde un disco al otro, cambié el /etc/fstab (casi se me olvida), monté el proc (en mi caso, mount -t proc proc /mnt/sdb3/proc), hice chroot a la partición raíz, monté el /boot, ejecuté grub-install /dev/sda y todo quedó listo para rearrancar Debian en mi flamante equipo.
Por supuesto todo fue a la perfección, salvo que seguía sin ver el viejo IDE (lo mantendré para backups), ni el dvd-rw. Indagando (ya con tiempo) vi que tenía un interface IDE aún no soportado: “Marvell Technology Group Ltd. Unknown device 6101 (rev b1)”, dice mi lspci. El kernel 2.6.18 de lenny todavía no incorpora el módulo pata_marvell necesario para este interface. Pero bajé el kernel 2.6.20 de la versión unstable, y ahora ya va todo a la perfección.
Fijáos a dónde he llegado: para poder reconocer un interface novedoso (tampoco es que haya comprado lo último de lo último en placas base), me he tenido que ir hasta el kernel de la versión unstable de Debian. Sin embargo ese mismo kernel sale mañana mismo en la Ubuntu 7.04 (en beta lleva mucho más tiempo). ¿No creéis que Debian peca de excesivo conservadurismo?