La República Monástica del Monte Athos

Hace ya algunos años (¡cómo pasa el tiempo!) tuve que desplazarme a Sithonia, cerca de Tesalónica (Grecia) a un congreso de esos que denomino de “auto-premio” (no importa tanto la calidad científico-técnica de lo expuesto, como el sitio en el que se expone y su entorno). En fin, que disfruté de bastante tiempo libre para realizar algunas excursiones y para ir a la playa.

Una de las excursiones ofrecidas por la organización, y a la que decidí no asistir por razones que luego comentaré, era al Monte Athos. Según nos comentaron, el Monte Athos es una región autónoma que, de facto, es tan soberana como podría serlo, por ejemplo, el Vaticano. Dicha región, ocupa más de la mitad del “tercer dedo” de los tres que forman la península calcídica (o Chalkidiki), al norte de Grecia, y en su interior se encuentran varios monasterios ortodoxos que, conjuntamente, forman la República Monástica del Monte Athos.

La principal característica de este territorio es que tiene expresamente prohibida la entrada a las mujeres. Bueno, pueden acercarse por mar, pero la embarcación en la que viajen no ha de fondear más cerca de 500 metros de la orilla y debe estar debidamente señalizada indicando la presencia de féminas en su interior. Esta es la principal razón (y hasta aquí puedo leer) de por qué decidí, finalmente, acudir a otras excursiones…

Pero es que la prohibición llega hasta tal punto de que en esa zona no hay ningún tipo de animal de sexo femenino. Tan sólo tienen bula especial las gallinas, y porque proporcionan huevos frescos a los monjes, imprescindibles en su gastronomía, dado lo autárquico de su economía.

La historia de esta República se remonta a hace más de mil años, época en la que San Anastasio fundó el primer monasterio. Desde entonces, han sobrevivido a multitud de invasiones y saqueos, como el protagonizado por los Almogávares para vengar el asesinato de su capitán, Roger de Flor. La crueldad de sus actos, que les llevó a degollar a multitud de monjes en la zona y a llevarse gran parte del oro y joyas sagradas de muchos monasterios a Barcelona, aún es recordada en la zona: “Venganza catalana caiga sobre ti”, suelen maldecir los lugareños cuando se enfadan con alguien.

Hoy en día hay en la zona unos veinte monasterios y, para visitarlos, aparte de necesariamente ser varón, has de hacerlo en un máximo de cuatro días y mediante un permiso especial (solamente se conceden diez cada día) que se obtiene en Tesalónica, previa muestra de un especial interés en asuntos religiosos (aunque no sean de ritual cristiano ortodoxo).

En definitiva, un curioso y hermético territorio, anclado en el tiempo.

Fuentes:

La República Monástica del Monte Athos
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