Los pilotos de Fórmula 1 están hechos de otra pasta

En una época con tanta polémica sobre cuestiones de carácter secundario en la Fórmula 1, he de afirmar que los pilotos de este circo, necesariamente, han de funcionar de manera distinta al resto de los mortales.

Vía menéame tenemos el vídeo del reciente accidente de Kimi Räikkönen en los entrenamientos previos al Gran Premio Monza:

http://www.youtube.com/watch?v=_cziegQbXhQ

Una vez visionado, ya entiendo por qué el piloto finés sólo podrá salir el quinto en la parrilla de mañana domingo. Y es que, si me hubiese pasado a mí lo mismo que a él, las canillas me temblequearían cada vez que pasase por la misma curva.

¿Habéis visto cómo, al intentar girar hacia la izquierda el coche, se le ha ido totalmente hacia la derecha, golpeando la valla de seguridad (un diez para el ingeniero que la diseñó)? A través de la cámara subjetiva es aún más acojonante, pues todo transcurre en décimas de segundo.

Y eso que la sensación al ir a tropecientos kilómetros por hora y notar el brusco cambio de reacción del coche no es, en absoluto, transmisible mediante imágenes…

En fin, desde aquí mi homenaje a estos magos de la velocidad. Que a veces parece que todo sea mucho más fácil de lo que es.

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1 thought on “Los pilotos de Fórmula 1 están hechos de otra pasta

  1. Totalmente de acuerdo. A esa velocidad cuando parpadeas ya estás 20 metros fuera de la pista. Pero tú además lo has contado muy bien. Feliidades por el blog.

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