El tiro por la culata

A mediodía de hoy, me ha sorprendido una nota de perl (alter ego de Ricardo Galli en menéame) en el que avisaba que iba a dejar su blog, alojado en el dominio de la UIB, porque la rectora le había pedido que borrase un apunte, por culpa de unas amenazas de no sé quién.

Francamente, no he hecho mucho caso a la nota porque pensaba que todo era un calentón. En más graves cuitas he visto a Ricardo y a Benjamí por culpa de menéame (bueno, más bien por culpa de los que no entienden de qué va todo este rollo de las redes sociales, la web 2.0 y demás zarandajas), así que no creía que ningún mindundi pudiese provocar tal desaguisado. Además, me costaba creer que la UIB dejara perder un lugar de debate con tanto eco como tenía dicho blog (personalmente, no conozco ningún caso comparable en ningún dominio de ninguna universidad de España, y he de decir que sentía cierta envidia de la UIB, pues en mi universidad este tipo de iniciativas parece poco probable que se produzcan).

Pero resulta que no. La cosa se ha puesto seria y, finalmente, Ricardo ha decidido mudarse a wordpress.com, sin llevarse, al menos por el momento, más bártulos que su libertad de expresión y, precisamente, el post en el que, supuestamente, se injuriaba a un tal Canals.

Como no podía ser menos, me he vuelto a leer dicho post (el cual recordaba vagamente de haberlo leído en su momento en diagonal en el agregador de feeds). Sólo puedo recomendar su lectura, pues cualquier intento de resumen del mismo tergiversaría el trasfondo del mismo, pero no espere el lector graves insultos barriobajeros, sino más bien algunos datos relativos a no sé qué observatorio cuya página web ya no existe y que actualmente redirige a otro lado.

Tras la lectura, no he podido más que esbozar una sonrisilla, pues me he dado cuenta que, si el presunto injuriado pretendía algo con la amenaza de acciones legales, al final, le ha salido el tiro por la culata. El post original tuvo la repercusión que tuvo, pero ahora nos encontramos con que le ha salido una copia que volverán a releer miles de personas y cuya resonancia, me consta, va a alcanzar cotas insospechadas 🙂

Me cuesta que creer que un autoproclamado experto en Internet no hubiese sido capaz de prever lo que se iba a avecinar. En fin, al final, con el tiempo, todos quedarán en su justo lugar. Ricardo seguirá divulgando software libre y, de vez en cuando, metiendo caña desde su nuevo blog; los que son sus asiduos lectores le seguirán leyendo donde vaya (y los que no somos tan asiduos también), la UIB (como el resto de las universidades de este país) se dedicará meramente a producir titulados, y el Canals ese (lo siento, tío, no te conocía) volverá al anonimato para la mayoría de nosotros.

Actualización 28/10. Actualizados los enlaces al nuevo dominio ricardogalli.com

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