Vale, estamos en crisis. Pero, ¿en qué etapa?

Asumamos que estamos inmersos en una tremenda crisis. Asumamos también que podría ser tan gorda como la de 1929. Entonces,… ¿qué nos espera? O mejor aún, ¿cuanto va a durar este infierno?

Supongamos también que las 5 típicas etapas que pasa una persona al afrontar un problema grave (a saber: negación, ira, negociación, depresión y aceptación), son extrapolables al comportamiento colectivo (igual es una burrada lo que digo, porque no tengo ni idea de psicología, pero mi sentido común me dice que es verosímil). En este caso, podríamos elucubrar:

Negación. A nadie se le escapa que esta etapa ya ha pasado, o casi. Atrás quedaron los gurús inmobiliarios que aseguraban que el precio de la vivienda nunca bajaría, los que defendían la fortaleza financiera de las instituciones involucradas en las hipotecas sub-prime, las autoridades monetarias cuya única preocupación era la contención de la inflación,… Sin duda, ya pocos quedan en ese lado del tablero, por lo que podemos intuir que esa fase ha finalizado hace pocos meses.

Ira. Esta etapa es la que sería más difícil de observar a escala colectiva. Pero no me cabe duda que ira deben de sentir los accionistas de las empresas con cotizaciones en picado, los asalariados con sueldos congelados, los empresarios en pérdidas, los gobernantes sin margen de maniobra, los gestores de Lehman Brothers al saber que su banco no sería comprado (salvado) mientras otros sí (Merrill Lynch),…

Negociación. Creo que estamos entrando poco a poco en esa fase. La Reserva Federal de EE.UU. ha acudido al rescate de varias instituciones privadas (AIG,…) con la vana esperanza de apagar el efecto bola de nieve de la crisis, como si esta aún tuviera solución inmediata. El BCE no hace más que inyectar liquidez en los mercados para amortiguar la caída de las bolsas europeas (y no para lo que debería servir: reducir los tipos de interés en el mercado interbancario). Los promotores y constructores inmobiliarios españoles se echan en brazos de papá Estado para conseguir no sé qué tipo de beneficios. Las petroleras pactan entre sí precios al consumo de los carburantes pese a la evidente caída del precio del crudo… Sí creo que vamos entrando en esta etapa y aún durará unos meses.

Depresión. La etapa más temida. Será cuando ya poco quede por hacer, salvo poner paños calientes a los más afectados (reducción de impuestos, fomento del ahorro, ventajas fiscales para el alquiler,…). Dependiendo de la profundidad de la crisis, esta etapa podría durar un año… o varios.

Aceptación. Paradójicamente, creo que esta etapa se iniciará cuando se vaya saliendo de la crisis. Se empezará a hacer balance de los daños, cambiarán gobiernos o se verán fortalecidos los que aguanten el tirón, surgirán nuevas empresa potentes con modelos de negocio revolucionarios o, al menos, distintos (pensemos en el auge de Google justo después de la crisis puntocom). En definitiva, se producirá la catarsis que, en cierta medida, limpiará el panorama de comportamientos poco recomendables.

Entonces, ¿para cuando e lfinal de la crisis? Pues no sé, pero me extrañaría que no hablasemos de ello antes de finales de 2010. 🙁

Vale, estamos en crisis. Pero, ¿en qué etapa?
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