Afeitado Gillette

Llevo afeitándome desde hace unos 25 años y siempre ha sido un suplicio para mí. En realidad no porque me provoque demasiados escozores ni nada de eso (que también), sino porque siempre me ha parecido una tarea demasiado pesada como para hacerla a diario, y más por las mañanas al levantarme.

Quizás por eso nunca he sido de los que se ha afeitado diariamente (mi tipo de trabajo no me lo exige y, encima, ahora triunfa look Guardiola o House 🙂 ), pero eso no significa que no haya probado muchos de los productos de afeitado (eléctrico o manual) existentes.

Ahora los amigos de Bloguzz me han proporcionado un set de productos Gillette con el fin de hacer un post y valoralo. El set consta de una cuchilla Fusion Power con 5+1 cuchillas y movimiento vibratorio, un jabón exfoliante para antes del afeitado, un gel de afeitado y una crema hidratante para después del afeitado. No intentaré ser condescendiente, así que, primeramente, expondré mis prejuicios, para luego valorar los productos:

  • Tengo una especial manía a la marca Gillette. Todo surgió hace ya muchos años, en otra época de crisis: la casa matriz decidió cerrar una fábrica en Sevilla enviando a multitud de empleados al paro a pesar de haber declarado unos beneficios millonarios. Llamadme romántico, pero entonces inicié mi particular boicot a la marca, el cual, francamente, no he llevado a cabo de forma extricta.
  • Nunca he entendido la carrera por aumentar el número de cuchillas. La ley de Moore de las cuchillas de afeitar me ha parecido un recurso mercadotécnico para mantener el ritmo de novedades en el mercado y no tener que disminuir el precio del producto con el paso del tiempo. Es más, siempre he sospechado que la calidad de las cuchillas de los modelos antiguos era intencionadamente reducida de forma paulatina conforme surgían modelos nuevos, con el fin de dar la sensación de que, efectivamente, los nuevos modelos daban mejores sensaciones y apuraban más.
  • Si una batería de cuchillas en paralelo ya me produce escalofríos, más aún si se le une un motorcito para que vibren: no se me ocurre, a priori, dispositivo de tortura psicológica más desagradable.
  • Siempre he preferido la espuma al gel. Sé que es una sensación totalmente subjetiva, pero noto que el gel moja más la cara y la espuma actúa más sobre la barba, que es lo que interesa.
  • No me suelen gustar las cremas hidratantes y mucho menos después del afeitado. Sobre lo primero, estoy, poco a poco, cambiando de opinión, quizás porque mi piel, otrora grasa, cada vez lo es menos, y porque están surgiendo productos de estética masculinos que se van adaptando cada vez más a lo que a mí personalmente me satisface (como son de otras marcas, lo dejo en el aire; interesados, pasen por el formulario de contacto). Sin embargo, sigo teniendo cierto rechazo a los bálsamos para después del afeitado y prefiero para ello las lociones, por su frescor.
  • He de reconocer que los jabones exfoliantes han sido un descubrimiento reciente y que se adaptan muy bien a mi tipo de piel. De hecho, aunque no me afeite, lo uso a diario en la ducha para la cara.

Una vez presentados mis prejuicios al respecto, pasaré a analizar de la forma más sincera posible los productos que me han enviado. He hecho dos pruebas: la primera hace unos días, con la barba de varios días (como suele ser en mí), y la segunda al día siguiente, con la barba muy corta. Estas son mis sensaciones:

  • El exfoliante cumple su cometido, sin más. Parece menos abrasivo que otros que he probado, lo cual no es necesariamente positivo. En el caso de mi piel, puede servir para eliminar células muertas, pero no para extraer pelos enquistados, por ejemplo. Si tuviera un precio competitivo con respecto a otras marcas, consideraría comprarlo alguna vez.
  • El gel, aunque bastante untuoso, es un gel. Es decir, seguiré siendo fiel a la espuma.
  • La maquinilla vibratoria es menos preocupante de lo que me parecía. La vibración es poco perceptible. De hecho, vibra más el mango que el cabezal. Con la barba larga no veo que sirva para mucho, pero con la barba corta sí parece que se deslicen mejor las 5 hojas con el motor en marcha. De todos modos, estoy hablando de sensaciones, no voy a hacer comparativas de apurado, especialmente porque en mi caso no es un aspecto fundamental. Lo que sí es un acierto es la hoja adicional en el reverso del cabezal para el marcado de patillas, por ejemplo (lo cual demuestra que dos o más hojas puede que apuren más, pero se tiene menos precisión) ¿Compraré recambios de cuchillas en el futuro? Pues no lo sé, pero lo dudo. Me da mucha rabia que los recambios sean en general considerablemente más caros que las maquinillas desechables. De estas últimas siempre hay mucha variedad, con la consiguiente guerra de precios, y los recambios siempre tendrán el problema de que no exista una interface común. Y ya sabéis que soy bastante reacio a los estándares privativos 🙂
  • La crema para después del afeitado no me acaba de gustar, pero creo que es un problema personal. No me siento realmente fresco si no es con una buena dosis de tónico en forma de loción. Y si necesito hidratación recurriré a otras cremas hidratantes que ya conozco y que no me dan sensación oleosa. Sin embargo, sí es cierto que apenas he notado irritación después de afeitarme la barba corta, y eso sí es un punto a favor.

Conclusión: no soy nadie para darte consejos; ni siquiera para decirte que pruebes y compares tú mismo. Me comprometí a probar los productos y comentarlo, y eso he hecho.

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1 comentario en “Afeitado Gillette

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